Y todo el campo, un momento,
se queda mudo, sombrio.... meditando.
Suena el viento en los alamos del rio,
y el camino que serpea
y debilmente blanquea
se enturbia y desaparece.
Mi cantar vuelve a plañir,
aguda espina dorada
quien te pudiera sentir
en mi corazón clavada.
- A. Machado-
-Don Camilo-