lunes, 3 de octubre de 2016

Cobertizo de Santa Clara. DonCamilo

Mi soliloquio en este Rincón toledano se ha terminado. Ahora comparto discusión con "Andresito", mis pinceles y mi cámara fotográfica, a los cuales no he bautizado aún, pero ya lo haré, paso a paso, que con tranquilidad, que no pasividad, se andan los caminos y muchas veces se llega a la meta. Creo que es mi oportunidad de estirar mi figura y demostrar mis dotes de Cicerone delante de esta buena compañía que hacen posible que podamos, los cuatro, meternos en estos callejones y comprender aquellos escritos de nuestro poetas Garcilaso de la Vega y Gustavo Adolfo Bécquer, tratando de emular sus paseos por esta zona, aunque no sus pensamientos que son muy suyos y Dios me libre de osar penetrar en los vericuetos rincones que su sesera escondían , que no sus supuestos dichos, como se ven en estas, acertadas ó no, locuciones de este humilde admirador de estos dos gigantes de los textos, el uno que sean medievales y el otro dieciochescos, pero ambos románticos, ....¡como no?.


         Ya se ha retirado a descansar el majestuoso sol y ha permitido que la triste, pálida y melancólica luna, haga entrada, tal como nosotros, en la mística pintura que preside este pequeño recuerdo.

         Nos encontramos en una plaza, a la entrada de estos dos callejones, viniendo de la plaza de los Carmelitas Descalzos en dirección a el Cubillo de San Vicente, por el cobertizo de Santa Clara, al cual hemos tomado por asedio y subimos por su empinada calle a los pies del convento de clausura de las monjas clarisas. Caminamos en silencio para no despertarlas ó no interrumpir sus rezos y meditaciones que ya ha finalizado el día y se encontrarán, seguramente, en su receptorio haciendo honor a su talento culinario.
         
         Aún, sin satisfacer, nuestra gran curiosidad por conocer, volvemos para tomar el callejón de la derecha, El cobertizo de Santo Domingo el Real. Por fin alcanzamos un callejón que solo alumbra una pequeña bombilla amarilla, que con tristeza solitaria nos pide que seamos diligentes con ella y no la apedreemos como hacen las parejas de enamorados que acuden ali, por que quieran ustedes o nó, el cobertizo no lleva a la mal nombrada Plaza de Bécquer, por que realmente es la Plaza de Santo domingo, pero ya hablaremos de ella en otro viaje por las callejuelas de esta mi ciudad y el monumento judeo-arabe mas hermoso de España en la que fueron capaces de convivir estas dos culturas.

                                                                       -DonCamilo-

lunes, 22 de agosto de 2016

martes, 9 de agosto de 2016

jueves, 21 de abril de 2016

Cobertizos (Cuadro de DonCamilo)

En honor a Gustavo Adolfo Becquer. Que al otro lado del callejón está su plaza.


-Don Camilo-



No digáis que, agotado su tesoro,
de asuntos falta, enmudeció la lira;
podrá no haber poetas; pero siempre
        habrá poesía.
Mientras las ondas de la luz al beso
        palpiten encendidas,
mientras el sol las desgarradas nubes
        de fuego y oro vista,
mientras el aire en su regazo lleve
        perfumes y armonías,
mientras haya en el mundo primavera,
        ¡habrá poesía!
Mientras la ciencia a descubrir no alcance
        las fuentes de la vida,
y en el mar o en el cielo haya un abismo
        que al cálculo resista,
mientras la humanidad siempre avanzando
        no sepa a dó camina,
mientras haya un misterio para el hombre,
        ¡habrá poesía!
Mientras se sienta que se ríe el alma,
        sin que los labios rían;
mientras se llore, sin que el llanto acuda
        a nublar la pupila;
mientras el corazón y la cabeza
        batallando prosigan,
mientras haya esperanzas y recuerdos,
        ¡habrá poesía!
Mientras haya unos ojos que reflejen
        los ojos que los miran,
mientras responda el labio suspirando
        al labio que suspira,
mientras sentirse puedan en un beso
        dos almas confundidas,
mientras exista una mujer hermosa,
        ¡habrá poesía!

-Gustavo Adolfo Becquer-

lunes, 18 de abril de 2016

Puente de Alcántara (Cuadro y foto de DonCamilo)



Amigo blog:

                      Esta pintura dedicada al poeta y profesor D. Antonio Machado por su obra “A un olmo seco”.


                                                     -DonCamilo-


A UN OLMO SECO

Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo
algunas hojas verdes le han salido.
¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.
No será, cual los álamos cantores
que guardan el camino y la ribera,
habitado de pardos ruiseñores.
Ejército de hormigas en hilera
va trepando por él, y en sus entrañas
urden sus telas grises las arañas.
Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que rojo en el hogar, mañana,
ardas en alguna mísera caseta,
al borde de un camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hasta la mar te empuje
por valles y barrancas, 
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.
Mi corazón espera
también, hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.

-Antonio Machado-