El título NUNC DIMITIS hace referencia al tercero de los Himnos
evangélicos entonado por el anciano Simeón en el momento en que transcurridos
los 40 días del Nacimiento de Jesús, siguiendo la Ley Mosaica, el niño debía
ser presentado en el Templo al tiempo que la madre cumplía con el llamo rito de
purificación. Esta tradición aún se mantiene en la Iglesia en la Festividad de
la Purificación o Candelaria (2 de Febrero).
El anciano Simeón al tomar al Niño en sus brazos entonó el himno Nunc
dimitis
cuya traducción un poco libre sería: "Ahora, Señor, puedes
dejar a tu siervo ir en paz, porque han visto mis ojos la
salvación..."
NUNC DIMITIS
Hora es ya de
cantar el “Nunc dimitis”
y dejar que
este siervo vaya en paz.
Tan solo hay
gratitud; sin otras -itis
que ser,
teclado en ristre, pertinaz
castigando a
este Blog y de tal modo
que me ha de
condenar por contumaz.
Durante cuatro
meses acomodo
y sombra me
brindó para el estiaje
en mi estancia
de injerto por acodo.
Ameno y
confortable el hospedaje,
indulgentes por
más los anfitriones
complaciente y
benévolo el pasaje,
que no siempre
salieron los renglones
con justa
rectitud y tal limpieza
que no dejara
un traje hecho jirones.
Sé que no es la
centena una proeza;
me cabe
preguntar si no es castigo
con que al Blog
flagelara mi torpeza.
De esta
sobreabundancia me desligo
de esta
sobreabundancia les libero
no abandono del
Blog muros ni abrigo
y espero estar
de vuelta antes de enero.
Jess