domingo, 18 de mayo de 2014

La Maestra (Cuento de Noa)


Armonía gritó brincando:


- ¡Niñas! ¡Buenas noticias! No hay clase. ¡Nos vamos de paseo!.

Y dando una vuelta sobre sus talones, dibujó la más graciosa pirueta que viera el universo. El enjambre de infantiles niñas coreó:

- ¡Bien de paseo!
- ¡Bien, bien , bien!

Tijeras, dedales, telas y carretes lucieron, en el aire, sus piruetas acrobáticas.

- Rocío coge tu dedal.
- Alejandrina no te olvides de la goma.
- Andrea no te vayas a dejar el lápiz.
- Armonía, siempre descontentadiza, escuchó, sin alterarse, tales demostraciones de júbilo. Bueno, niñas. No sé para que armáis tal guirigay. El paseo se reducirá a buscar una nueva colección de insectos. Hoy buscaremos, coleópteros, aclaró a las niñas e hierbajos para el herbolario. La algarabía tomaba desmedidas proporciones. Todas querían hablar y ninguna tenía la virtud de escuchar.

Con quién iremos y Guadalupe haciendo mofa... sosteniéndose en un solo pie, comenzó a recorrer las clases, cantando: “A la pata coja lo volvió a ganar...”. Eran muchas las niñas que la seguían en tan incómoda postura, cantando el burlón estribillo. María se indignó, roja su carita de la ira. Vaya, pues no sé el porqué os burláis así. Doña María Cruz es bien buena y bien guapa. Pero es coja contestó: Guadalupe. A lo que repusó María, -además hace unas labores, preciosísimas, que ya quisieras hacer tú-.

- Bueno, no te metas a redentora, dijo Guadalupe.
- Quiero y me da la gana. Contestó, María
- ¡Cursi!
- Gritó iracunda Guadalupe.
- ¡Meticona!
- ¡Holgazana!, respondió María.
- ¿Yo?
- Sí... Tú...
- Pues mira para que rabies.

Y volviéndose a poner en postura de cigüeña pensativa, cantó por segunda vez.

- A la pata coja, perdí mi caudal, a la pata coja, lo volví a ganar...

Aquella diablesa de malvados sentimientos, capitaneaba a muchos diablillos que aplaudían y coreaban sus fechorías.

Iban detrás cantando:

- A la pata coja...

Cuando abriéndose la puerta apareció doña María Cruz, a quien no escapó la burla de la que estaba siendo objeto. La misma burla de tantas y tantas veces.
Seria y altiva, sus ojos pasaron revista a las allí congregadas. Luego los detuvo un momento en Guadalupe. Pero ésta atrevida e insolente, recogió la mirada con gesto de desafío.

Era doña María Cruz, alta y de recia constitución. Su cuerpo, lleno de gracia, pregonaba salud. Sus ojos negros y grandes, soportaban dos arcos de cejas bien pobladas. Morena la tez. El pelo muy negro, liso y brillante, caía sobre su nuca, en gracioso rodete. Bellas y finas sus manos. Dulce y severa. Alegre y melancólica al mismo tiempo. Poseía el don de adaptarse a los papeles de juez y madre para con sus discípulas, a las que amaba tiernamente.


Exclamó:

- ¡De paseo! Y las chicas cruzaron, tumultuosas, la puerta de hierro.

Ante todas y como jefe de la banda marchaba Guadalupe, quien guiñaba sus ojos tan pronto a la izquierda como a la derecha, imitando los andares de la maestra.
Ya iban lejos y en pleno: las siluetas dibujaban en el suelo la grotesca burla.
María no se apartaba de doña María Cruz, arrancando a su paso matorrales y pedruscos que pudiesen entorpecer su paso y lastimarla. Con ellas iban otras niñas buenas, a las que la bondad y sabiduría de la maestra, estaban por ella cautivadas.
No corráis tanto... niñas, pero la voz de la maestra perdíase en el vacío. Las niñas iban de un lado para otro, y en vano doña María Cruz pretendió alcanzar a la alocada muchachería. Sus piernas querían ser ligeras, dibujar saltos, pero cada vez sentíase más pesada, hundiéndose su pobre cintura a cada paso, jadeante el cuerpo a los prestos movimientos.

El sol, siempre enamorado de la infancia, la contemplaba descaradamente. Era un sol fuerte y dorado, que envolvía las figuras adolescentes con esplendores de oro. El cielo de junio se pintaba de azul. Los pájaros cantaban una nueva sonata. Las zarzas, tan floridas estaban, que sus flores ocultaban las muchas espinas. Ladera abajo, los árboles mostraban su fecundidad. Cerezas, manzanas y peras, exibían sus cuerpos verdes, prometedores pronto de espléndida madurez.

El río más abajo aún, venía poco caudaloso, lamiendo huertos y vegas, y todo el paisaje cantaba la sinfonía del verano.

Y de repente doña María Cruz se dio cuenta de que el tren llegaba con paso de atrevida alfombra... sólo veía el tren, y allí junto a la vía, de espaldas al peligro, estaba Guadalupe, muy entretenida, agachado su cuerpo, buscando algo. Las niñas no se percataron, que se acercaba el filo de la muerte. Sólo vieron a doña María Cruz desprendiéndose de ellas y correr, correr, correr... como no pudieron jamás haber creído. Subía la loma sostenida en una pierna, ágil como un cervatillo. Saltó la distancia en breves segundos, respirando dificultosamente, jadeante... Al fin pudo coger el vestido de Guadalupe y arrastrarla consigo. Ambas rodaron ladera abajo. El pitido del tren estremeció la angustia de los corazones. Las niñas seguían aterradas, pues habían visto la muerte cernirse sobre sus cabezas... el peligro pasó.
Hubo unos instantes de silenciosa emoción. Guadalupe sentíase avergonzada.

Rompió el silencio la voz dulce de la maestra: Un momento más y te quedas coja, como yo.
Sentadas en la hierba formaban un corro encantador, agrupándose más y más cerca de aquella mujer que, en esos momentos, se les aparecía como una heroína. Todas las niñas sintieron despertaba su piedad. ¡Pobre doña María Cruz!. Pero la maestra, sonriendo, dijo:

Escuchad... Voy a contaros una historia, que hasta hoy nunca os conté…


Yo era una muchachita de diecisiete años. Decían que era guapa, y creo sinceramente que tenían razón. Fuerte y robusta. Cantarina y bulliciosa. Así era yo.
No conocí a mi padre. Mi madre deliraba por mis hermanos y por mí. Mis hermanos: Jesús y Juan, colmaban todos mis caprichos. Jesús fue pintor. Juan ingeniero. Yo había terminado mi bachillerato brillantemente, pues he de deciros que me encantaba el estudio.

Aquel día se celebró, en mi casa, con grandeza...

Por la tarde me llamó mi madre a su gabinete. Un estudio sencillo, mi madre odiaba el lujo y la ostentación, en cambio, cómo adoraba las flores, había buena cantidad de margaritas, amapolas, violetas, un árbol cuajado de camelias, rosas y clavelinas criados en nuestro huerto.

Doña María Cruz, siguió diciendo. Me senté en una butaquita a sus pies, y noté algo extraño en su voz... cual si estuviese velada por la inquietud y emoción, cosa rara en ella, siempre tan serena y tranquila, grave, pero jamás agria. Hija mía dijo has terminado, tu bachillerato y C.O.U con brillantez. Eres la primera en la academia. Estoy muy orgullosa de ti. Se detuvo... Y yo me preguntaba qué irá a decirme. Y... siguió diciendo: eso no es más que el primer peldaño de una escalera a subir. Tus hermanos han acabado sus carreras, y deseo que tú también curses la que desees. Eres rica, más de lo que supones, pues la herencia de vuestro padre, gracias a mis desvelos y economías la he duplicado. ¡Eres rica!. ¿Y qué?. La vida nos ha enseñado, con sus luchas y guerras, que la fortuna es como un tobogán y tan pronto lo vemos subir como bajar. El dinero se escurre de nuestras manos. Lo único seguro es "el saber" que llevamos con nosotros. Por lon tanto, quiero verte en condiciones, de ser autónoma y libre ante la vida. Y he pensado en tres carreras, muy apropiadas para ti... me dio tres carreras a elegir. Piénsalo bien y dime tu decisión.

Por la noche no podía dormirme, no me gustaban esas carreras, puesto que desde siempre quise ser maestra. A la mañana siguiente así se lo hice saber a mi madre. Entonces puso el grito en el cielo... diciendo cosas cómo... estás loca, ¿tú sabes lo que es el sacrificio del magisterio?. Lucha, renunciamientos. Y... sin pensarlo dos veces le respondí: ¡Es tan hermosa la infancia!. Mi madre continuó diciendo: La fruta de la ingratitud es una fruta muy frecuente en el árbol humano. Pero no hay nada más ingrato que la enseñanza. Tu trabajo estará lleno de espinas. En ese momento la interrumpí, y le dije razonando con vehemencia, ¿no vale nada, no vale nada alumbrar el alma, la inteligencia, moldear los corazones y formar personitas, que en un futuro sean personas que son para la humanidad y por la humanidad?. Seré maestra. ¡Amo a los niños!. Mi madre accedió a mis deseos. Fui maestra. A los veintidós años me seguía un grupo de pequeñajas. ¡Qué feliz era!. Nada me faltaba: Salud, bienes económicos y sobre todo, había realizado mi ideal. Me debía a la infancia. Me llegué a creer madre de aquellas niñas, cuando un día...
Precisamente fue en un junio como éste. Salimos de paseo. Mis piernas jóvenes y mi jóven corazón me volvían alegre en extremo. Corrimos, cogimos ramos de margaritas, amapolas y violetas, formamos diademas de florecillas silvestres.

También el río lamía la vega, los huertos, y la loma salpicada de fresca hierba se adornaba con soñadoras margaritas.

De pronto, un silbido retembló en mis oídos. Alcé la cabeza y le vi venir... Con su boca llena de humo y sus ruedas roncas de tanto caminar.

- ¡El tren venía el tren!

Y... allí pegadita a la vía, jugando con las piedras, estaba Xana. Doliéndome el corazón de tanta fuerza como repicaba, corrí, corrí, corrí, trémula, ciega de dolor, loca de emoción.

-Xana- llame en son de aviso. Trepé, me harañé por la loma como una cabrita. Pisoteé furiosa la hierba, me mordía los labios, sentí fuego en mi sangre. Ya llegaba... en un esfuerzo sublime, cogí a la niña con mis manos tirando de ella con todas mis fuerzas. Rodamos por la tierra... El tren ya estaba lejos. La niña fue salvada, pero mi pierna derecha quedó rota. Ya no quiero seguir contando... no quiero seguir recordando aquellos momentos. Así que ya sabéis porque soy coja.

Las últimas palabras de doña María Cruz fueron dichas en voz muy baja, con serenidad, sin titubeos, sin percibir en ellas la emoción. Se diría que su historia, era una historia no perteneciente a ella. Sus negros ojos miraban en silencio emotivo a lo lejos, como cautivados, por la belleza del paisaje. Las niñas escucharon el relato sin parpadear con un silencio cautivo. Al final un susurro impreciso, como un rebullir de percalillos, el azotar la brisa los grandes lazos blancos que se cernían, en las cabezas de cada una de las niñas.

Poco a poco fueron apiñándose tanto, que la maestra semejaba la pulpa de aquel delicioso fruto humano. De pronto, estalló un sollozo... Era Guadalupe, la que abriéndose paso entre todas, cayó a los pies de doña María Cruz y cubriendo de besos sus manos, repetía:

- ¡Qué buena es usted, doña María Cruz! ¡Qué buena! Perdóneme usted.

Entonces, sí... Entonces asomó una lágrima a los ojos de la maestra.



-NOA-

sábado, 17 de mayo de 2014

Qué calidad de profesional, carajo!

Este correo llegó por dos vías distintas y sé que Fabi sabrá perdonar que lo use para dar la bienvenida a este blog a COMUNERO,  hacerle su pestañita correspondiente para que nos siga enviando muchas cosas, que  haga de este rinconcito también su casa y nos deleite con sus escritos, ocurrencias, etc. Y es que Comu vale no un imperio, no, sino dos y si nos apuráis hasta tres //guiño.


Apreciado  Dr. Psicólogo y psicoterapeuta
Espero que me ayude...
Salí en mi carro al trabajo,  dejando a mi marido en casa viendo televisión, como siempre. Rodé poco más de 1km, cuando el motor se apagó. Volví a casa para pedir ayuda a mi marido. Cuando  llegué, él estaba en el cuarto, con la hija de mi vecina! 
Yo tengo 28 años, mi marido 34, y la muchacha 22. Estamos casados hace 10 años. El me confesó que ellos tenían esta relación casi un año. Yo  le amo mucho y estoy desesperada. Ud. me puede ayudar?
Anticipadamente grata.
Patricia
-------
RESPUESTA:
Estimada Patricia,
Cuando un carro se detiene, después de haber recorrido una pequeña distancia, esto puede haber ocurrido debido a una serie de factores. Verifique si tiene gasolina. Vea si el filtro de gasolina está tapado.
Compruebe también si tiene algún problema con la inyección electrónica. Si nada de esto resuelve el  problema, puede ser que la propia bomba de gasolina no esté dando la suficiente presión a los inyectores. En este caso, la persona ideal para ayudarla sería un mecánico. Jamás vuelva a casa para que le ayude su marido. El no es mecánico. Usted está equivocada.  Jamás vuelva a cometer semejante imprudencia. 
Espero haberle ayudado.
- Comunero-



viernes, 16 de mayo de 2014

En espera

Llenábamos  el tiempo de palabras
de risas ingenuas y despreocupadas
pero sobre todo de miradas…
Miradas ciegas,
avarientas de saber día a día
Un poco más uno del otro
De pronto dijiste
Me voy a dormir un rato
Y desapareciste
Quede a la  espera
Pensando, si quizá,
a mi me hubiera gustado dormir
ese rato también a tu lado.
La cabeza apoyada en tu pecho
escuchando, como en un instante,
se desgarra en el interior la vida
al suave compás sonoro
de un vaivén lento y armonioso
de subidas y bajadas  al ritmo de tu cuerpo.
Ahora pienso que sí.
Sé que me hubiera gustado
permanecer quieta,
muy quieta soñando a tu lado
esperando en silencio despertar
una eternidad más tarde
de ese dulce letargo vertiginoso
armoniosamente sonoro.

Espero que os guste este poema: musiquilla


jueves, 15 de mayo de 2014

Encajes hechos por musiquilla






Poema en letra o letra de poema





Esas calles


Ya lo ves 
vivo amarrado a tu recuerdo
 
vivo amando a tus detalles
 
como si no existiera el tiempo
 
sin esperar a que tú me ames
 
ya lo ves
 
sigo escribiendo mis canciones
 
mientras evoco a tus facciones
 
y acariciando a esos momentos
 
que aunque quedaron ya muy lejos
 
y vivo aquí en mis emociones
 

esas calles que un día nos vieron
 
caminar tomados de la mano
 
como amigos casi como hermanos
 
son testigo de cuanto te he amado
 
esas calles lodosas del pueblo
 
y aquel baile de un cuatro de octubre
 
me miraron llorando en silencio
 
por tu amor el cual nunca tuve
 

esas calles que un día nos vieron
 
caminar tomados de la mano
 
como amigos casi como hermanos
 
son testigo de cuanto te he amado
 
esas calles lodosas del pueblo
 
y aquel baile de un cuatro de octubre
 
me miraron llorando en silencio
 
por tu amor el cual nunca tuve

                         
-FABIO-

miércoles, 14 de mayo de 2014

Ángulo oblicuo


Te quiero en ángulo oblicuo,
te quiero a zarpazos,
mi esencia de querer abriendo abrazos,
tu esencia de querer en un ángulo.
Dormir al unísono donde el futuro va soplando.
Veo tu alma que por mí es acogida...
en una fogata a la sombra de mis ojos.
Mi amor esencia sin definición,
es vida en cada rincón; del alma henchida en esta bendición.
Mi cálida canción y tus antojos,
de tu fuego al mío; consolación...

-NOA-



Fotos de lachicadeayer







Fabiropos

Me gustaría ser una gota de tu sangre, para recoger todo tu cuerpo y dormir en tu corazón

Me preguntaste qué era el amor y no te supe contestar. Ahora sé que es un sentimiento que no se puede dominar.

Mi amor cuando se te enferman los ojos, ¿tú vas a un oftalmólogo o a una joyería?

Mi amor, estás como una casita, pequeña pero con todas sus comodidades

Quién fuera agonizante para morir en los brazos de este ángel

Quisiera ser tablero de ajedrez para tener una reina como vos

Como una mano sin dedos como un jardín sin recreo 
así me siento yo el día que no te veo. 
 

Cinco calles he cruzado seis con el callejón, 
solo me falta una para llegar a tu corazón. 


FABIO

domingo, 11 de mayo de 2014

Fotos de Nethuns






Humor (por fabi)

José y Francisco, dos amigos de la tercera edad, se veían en el parque todos los días para alimentar a las palomas, observar las ardillas y discutir los problemas del mundo.

Un día Francisco no llegó.
José no se preocupó mucho pensando que quizá tuvo un resfrío o algo parecido.
Pero después de una semana que Francisco no aparecía, José realmente se preocupó.
Sin embargo, como siempre se juntaban solo en el parque y José no sabía dónde vivía Francisco,  pues no podía averiguar qué le había pasado.
Pasado un mes, José fue al parque y sorpresa, ahí estaba Francisco!
José estaba muy excitado y alegre de verlo y le dijo:
-“Por lo que mas quieras Francisco, dime qué te pasó?”
Francisco le contestó, "He estado en la cárcel"
-"En la cárcel?" replicó José. "qué te pasó?"
-“Bueno”, dijo Francisco:
“Conoces a Gloria, la linda mesera rubia de la cafetería donde te he dicho quevoy seguido?”
-“Claro,” dijo José, “Yo la recuerdo. Qué pasa con ella?”
-“Bueno, un día me demandó por violación.
A mis 87 años, estaba tan orgulloso que cuando fui al juzgado me declaré culpable ....”

" Y el maldito Juez me sentenció a 30 días de cárcel por mentiroso”

********

Un psicólogo venezolano llama a un colega a las 2 de la mañana:
- ¡Tienes que venirte para mi consultorio inmediatamente!
- ¿A las 2 de la mañana?
- Es que tengo un caso único aquí!
- Pero... ¿de qué se trata!?
- ¡Tengo un caso de complejo de inferioridad!
- ¿Estás loco?... ¡Yo atiendo a MILES de pacientes así, todos los días!
- Si, si... pero... ¿argentino?

********


¿Alguna vez, al ver a tus contemporáneos has pensado: "seguro no me veo tan viejo"?
Estaba en la sala de espera para la primera cita con una dentista nueva.
Leí su nombre completo en el diploma y recordé una chica alta muy esbelta, de pelo oscuro bien largo, compañera de clase en el bachillerato hace poco más de 30 años.
¿Sería el mismo bombonazo que me gustaba en ese entonces?
Al verla descarté la idea rápido, tenía arruguitas en las cara, con pelo entrecano, y estaba muy vieja para ser mi compañera... ¿¿¿o sería???
Al terminar el examen le pregunté si había asistido a la preparatoria Morgan Park.
- Si, si - contestó orgullosa.
- ¿Cuándo te graduaste? - pregunté.
- En 1969, ¿por qué preguntas?
- ESTABAS EN MI CLASE ! - exclamé.
Me miró de cerca y luego la muy atorrante,  me preguntó:
- ¿ QUE CLASE DABAS ?

miércoles, 7 de mayo de 2014

Poema un tanto picaresco

EL VIEJITO VALEROSO

Una chica dentro el mar,
estaba  desesperada,
dando señales que estaba
en peligro de anegar;
nadie la quiso ayudar
entre todos los bañantes
permaneciendo expectantes
ante el drama que veían
y a la chica que sentían
gritar en forma incesante

Entonces al improviso
intentado un salvataje
un viejo con gran coraje
todas sus fuerzas reunió
y hasta la dama nadó
tomándola firmemente
y de forma sorprendente
dio fin a su pesadilla
arrastrándola a la orilla
ante la gente presente

La mujer agradecida
se fue acercando a ese anciano,
y tomándole la mano,
las gracias quiso expresar,
queriéndolo compensar,
por su gesto valeroso,
mostrando aquel cuerpo hermoso,
que a mas de uno infartaba,
al tiempo que lo besaba,
conteniendo su sollozo.

“Yo no se como pagarle
por lo que acaba de hacer”,
le decía esa mujer
 
al intrépido viejito,
que contestó despacito:
"no te debes preocupar,
Tu me podrías pagar,
de eso no hay ninguna duda,
y aunque me prestes tu ayuda,
 
no tengo con que cobrar".


fabio


Amar es

Amar es: 
cerrar los ojos y ver tu mirada.
 
Sentir cómo se iluminan tus pupilas en las mías,
 
es saber que me observas como agua tranquila.
 

Amar es:
 
fundir dos corazones en un sólo latido,
 
es el cálido aire de un suspiro compartido,
 
avivando el fuego que se encuentra prendido.
 

Amar es:
 
sentirte a mi lado aunque ya te hayas ido.
 
Es extender mi mano y acariciarte dormido.
 
recostarme en tu pecho y soñarte conmigo.
 
Pero sobre todo amar, es haberte tenido.
 
Es escuchar en tus pasos los abrazos perdidos
 
y es perdonar en silencio y buscar tu abrigo,
 
es una simple sonrisa con mucho cariño;
 
pero también es la caricia de un amigo
 
es la palabra justa que le da sentido;
 
o tan sólo el silencio que te oye sin juicios
 
esperando el abrazo que da paz y respiro.
 


fabio


sábado, 3 de mayo de 2014

Anillando en las Islas Columbretes (Castellón).


Hola soy, Nacho47, y esta foto me la hicieron  hace aproximadamente 6 años, cuando tuve la oportunidad de anillar en las Islas Columbretes, en Castellón (o sea, colocarles una anilla a las patas de las aves con unos números y letras que viene a ser como el DNI del ave).Para capturarlas se usan redes, en éste caso de nylon finas, colocadas en puntos estratégicos de la Isla Creo que en esa tanda se anillaron unas 20 -30 aves, entre ellas la Tórtola común que tengo en mano.


Un beso

Como golosina envuelta en ilusión
tentativa para ir en busca del alma
como un viaje vertiginoso en alas de ternura
los besos son la puntuación del amor.
Si vienen seguidos de emoción salvaje expresan
tan simples y húmedos al contacto
si prefieren la fría opinión de un sabio
a lo mejor es un secreto que ventilan las almas.
Puede ser el final de todos los principios
o expresión de la boca que corresponde al corazón
una forma de cerrar la boca a quien intenta negarse
los poetas opinan que es el canto de una abeja.
Encerrada en el cáliz de una flor
si es como una muerte dulce que nunca termina
que doblan campanas en el alma
besar es como acariciar tu piel en cámara lenta.
Quizás el beso más atrevido
sea el que se dan dos miradas a distancia
cuando todo el ser se entrega sin decirle
se despierta en una agresiva dulzura.
Los temores del corazón se pierden
tan solo con cerrar los ojos
y se comparte la pasión, la alegría
el deseo, y un poco de melancolía.
No siempre se acercan los labios
se cierran los ojos se incendia la piel
para una caída en pozos de delicias
sembrando tanta inquietud entre dos.
Un beso es un dulce murmullo
como licor de ciprés con sabor a mirlo
es saber llegar a un cuento de hadas
tus besos son sencillamente sinceros.
Cuantos anhelos locos del corazón se despiertan
si al besar tus labios solo expresan ternura
se despiertan los sentimientos mas profundos
no hay nada más bello que un beso tuyo.
Tan pequeño es un beso
tan grandes sus posibles consecuencias
tan extenso su repertorio
tan solo bésame, bésame mucho.

-Shaylee-

Fabiropos


  • Del rosal salen las rosas, de las rosa los perfumes y de tus labios, vida mía, un amor que me consumo
  • Al nacer el día aparece el sol, al caer la noche aparece la luna, y se acelera mi corazón si aparece tu figura. 
  • Quisiera ser caramelo, ¡vaya ocurrencia más loca!, para pegarme en tus labios y deshacerme en tu boca.
  •  Si por cada vez que te dijera te quiero una estrella se apagara no habría en el firmamento estrella que brillara
  • Si la belleza pagara impuestos, estarías llena de estampillas
  • Si el amor fuera un crimen y amar un contrabando llamen a la policía que me estoy enamorando


                             fabi